A Catamarca, otra vez

Bien dormidos, bien desayunados, duchaditos, con las luces del día recién prendidas, seguimos nuestros road trip hacia Catamarca desde Dean Funes por la Ruta 60 (ver Jesús María, Colonia Caroya, salamines y jesuitas). Los primeros kilómetros los están asfaltando, así que fuimos bastante lento, y dato: si te olvidaste de cargar combustible, enseguidita está Quilino con servicios. Cargá ahí porque después, hay tramo largo sin nada. Bueno sí, con un montón de cosas pero no combustible, se entiende, no?  

Algo que nos parece que hay que pensar y mejorar, es que notamos que los costados de la ruta estaban muy sucios, bolsitas de plástico, latas, muchas! Las pilas con el ambiente che, que a lo mejor no usar el celu para que no exploten litio se nos hace complicado… pero no tirar basura en la ruta, es más que sencillo!

 Al ratito nomás, ni habíamos terminado el primer termo de mate, encontramos un caminito de tierra a la izquierda, no señalizado en la ruta 60, que te acerca a la Salinas Grandes de Córdoba. Interesante, se ven los camiones haciendo la extracción del oro blanco, sacamos fotitos, congelamiento de nariz, que junto con los ojos eran los únicos sectores del cuerpo en contacto con el gélido aire. Cuando digo gélido, no exagero… aunque al otro día cambiaría en mi vocabulario el significado de la palabra «frío». 

Festejamos cada vez que pasamos el cartel que da la bienvenida a una nueva provincia, con mate por supuesto, un pedacito de La Rioja y otro tramito ya de vuelta en Catamarca, empezamos a ver los olivos, los carteles de ventas de aceitunas, vides y desierto. Rectas largas con la montaña de frente que augura que en un ratito empiezan las curvas. Un cartel que indica un camino a las Termas de Santa Teresita, nos tentamos pero no, queda para la próxima. Qué difícil elegir dónde ir, quisiera conocer todo. En un tramo las Rutas 60 y 40 se funden en una y otra vez, como hace unos meses estamos en San Blas de los Sauces, elegimos banco de la plaza, frente a la escuela primaria, y sanguchito de atún y tomate (un clásico gourmet de las rutas) se almorzó en remera al sol. 

Nos espera un tramo aún hasta destino y ya empezamos a ver las construcciones de adobe de la ruta. Verdes, naranjas, ocres, celeste intenso. Qué festival a la vista que es Catamarca. Qué complicado va estar elegir una sola foto para este post.

Llegamos a nuestra primera base por los próximos 3 días en la provincia: Tinogasta, que bien hace honor a lo que significa: Pueblo del Encuentro.  Abajo les dejo el hospedaje donde estuvimos. Excelente ubicación, a media cuadra de la plaza, frente al Automóvil Club. El hospedaje tiene solo 5 habitaciones, es de contrucción típica de la zona, un olivo en el hermoso patio. Flor y familia te hacen sentir como en su casa, tan pero tan amables y geniales que no podía dejar de mencionarlos. Las personas hacen que los lugares nos cobijen o nos echen, más que los paisajes creo yo, y si encima se combinan ambos: bingo!  La Sierras de Zapata y Famatina enmarcan el valle, la Iglesia de San Juan Bautista frente a la plaza, la gente que anda con una velocidad más tranquila que la que traemos,  así que ya nos sentimos de verdad en modo vacaciones.

A descansar y prepararse para los Seismiles al otro día.

Seremos pesadas con Catamarca, pero qué linda que es!

Viajando data

¿Cómo llegamos?En auto por la RN 60
¿Dónde dormimos?Hostal de Adobe Las Parinas Moreno 439, Tinogasta, Catamarca:  Contacto 03804547849
¿Qué hicimos?Ruta de los Seismiles – Ruta del Adobe – Termas de Fiambalá – Dunas Mágicas
¿Dónde comimos?El Rancho Parrilla – Restobar 400

Valeria

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